Luz de luna



  • CAPÍTULO I:


    Año 1942


    Mi nombre es Jade Moors, condesa de la noche; hasta hace poco fui conocida como Dama Oscura, fui abrazada por mi maestro Mago Oscuro, con quien me case, lamentablemente el tenia intención de tomar mis títulos y bienes para si mismo, aumentar sus riquezas y luego dejarme morir, probablemente a la luz del sol, probablemente descuartizada por los hombres lobo, o quizá en la hoguera...

    Para mala suerte de mi nuevo esposo, conocí a Raven Darkiel, quien al ser la progenitora de Mago Oscuro, le prohibió matarme, en cambio le ordeno morir, por algún motivo, ella quería romper la monarquía vampírica, cosa que consiguió mientras yo estaba en letargo... ya les contare esa historia, quizá mas adelante.

    En mi clan estaban también, Lord Nocturnal y Ladyblue, quienes la noche anterior a la masacre que hubo, huyeron a penas horas antes de que el sol asome por las montañas que rodeaban nuestro castillo, huyeron juntos, huyeron lejos, no se si logre verlos en alguna otra oportunidad, pero algo me dice que quizá algún día, los volveré a ver.

    Raven Darkiel y Tcatalunyat Darkiel, tomaron posesión del palacio del Conde, al final, se casaron y gobernaron la zona como el único clan vampiro, con la caída de la monarquía, no se que habrá pasado con ellos, pero tengo entendido que siguen juntos... vivos...

    Mi antepasada, Dolores, a quien conocí siendo humana pero desconocía que era un ser de la noche, con alguna artimaña astuta, logro separarme de los vampiros a quienes yo consideraba mi familia, monto una farsa para hacerme creer que murieron, enterró a mi sirvienta Gaia pero Gilgam logro huir antes de la masacre, con ayuda de un brujo humano que hacia trabajos para seres de la noche, con unos brebajes extraños logro la inmunidad al sol y vivió en la villa de los hombres lobos antes de que se percataran de su situación y cuando lo expulsaron el me encontró en el ataúd donde me habían escondido y me rescato, junto a Gaia...

    Recuerdo también a hombres lobo con quienes tuve algunos encuentros, el gran Beltrán, alfa de su manada, el mas antiguo, guiaba con sabiduría a su gente y a Hana, su hija favorita, que en determinado momento me sirvió de mensajera a cambio de dinero... en algún momento de mi tiempo en Reino de la Noche, pude reconocer la grandeza de su raza.

    Ahora estoy nuevamente en Reino desconocido, Dolores con esa voz tan irritante, intenta enseñarme todo lo que debo saber sobre la historia de nuestra raza, nuestro surgimiento desde la huida de Lilith del paraíso, como nos dividimos en clanes, nuestro clan la Camarilla eran quienes velaban por el anonimato de los vampiros ante los humanos, todos los clanes tenían sus propias diferencias, el clan al que pertenecía era el clan Ventrue, aunque Dolores pertenecía al clan Toreador, yo debía ser abrazada por ella a la edad de veinticinco años, pero como sabrán, nunca llegue a esa edad, ya que Mago Oscuro me encontró primero.

    Por un tiempo creí que quienes me rodeaban, solo se habían aprovechado de mi, de mi estatus de mi bondad, pero repasando la historia en mi mente, me di cuenta que fue mi egoísmo lo que no me permitió darme cuenta que estaba errada, es que no iba a poder tumbar la monarquía vampírica por mi misma, es que necesitaba mover grandes grupos... pero al final, la monarquía cayo y con ellos el clan Camarilla también, Raven al final logro su propósito, lo hizo de una manera que no esperaba, es que utilizo a los humanos para incitar una rebelión contra los reyes que gobernaban, la comida escaseaba y los humanos amanecían "muertos de hambre" en la calle, una soberbia reina al ser cuestionada por la falta de pan en su reino digo: que coman pasteles.

    Esa frase fue tomada por el pueblo como un signo de arrogancia, la escasez de pan y la guerra en el nuevo mundo incitada por ideas revolucionarias que poco a poco se iban plantando en la cabeza de los humanos, hicieron que este gran castillo de naipes cayera...

    Con la caída de los reyes humanos, los gobernantes vampiros perdieron su poder y soberanía. Tuvieron que huir de la ciudad encapuchados y sin un solo centavo en el bolsillo, entre las alcantarillas, mezclándose con los nosferatu, los hombres lobo aprovecharon para hacerse inmensamente ricos, el comercio fue el principal impulsor de su enriquecimiento, viajando por todo el reino llevando medicina para los heridos de guerra y alimento en los pueblos, su fortuna aumento considerablemente haciendo que ahora tuvieran su propio reino, no existe un rey en su imperio, solo gobernantes, que son cambiados por el voto popular cada cierta cantidad de tiempo, lo que hace que la estabilidad económica permanezca y no se corrompan enclaustrados en el poder, algo que los vampiros debimos hacer desde el inicio.

    Los hombres lobo también aprovecharon la rebelión que ocasionó Raven para impulsar derechos a la mujer, en la actualidad la mujer ahora puede heredar bienes, dinero y propiedades, a demás se le permite estudiar para ser secretaria o profesora y poder trabajar hasta que se case.

    La rebelión humana también trajo avances, la medicina avanzo radicalmente, haciendo que ahora los humanos puedan tratarse la gripe y no morir.

    A demás, la abogacía y política son las profesiones favoritas entre los vampiros; la medicina y la botánica están entre los preferidos entre los hombres lobo.

    Actualmente es difícil diferenciar entre vampiros y hombres lobo, a no ser por nuestro olor, los vampiros desarrollamos artimañas para evitar quemarnos del sol, con grandes cafarenas y sombreros, buscamos ciudades frías y con el cielo nublado para poder coexistir entre los humanos...

    - Señora Dama Oscura - dijo Gaia entrando en mi habitación.

    - No me llames Dama Oscura - respondí mientras observaba por la ventana - ¿esta todo listo?

    - Si... ha, ¿Cómo debo llamarla?

    - Jade Moors - respondí.

    - Jade - dijo Dolores ingresando a mi habitación - el viaje en barco será largo y debemos estar preparadas.

    - ¿Cómo será? El nuevo mundo.

    - Dicen que es un lugar hermoso, lleno de plantas.

    - La ciudad a donde iremos... ¿Cómo se llama?

    - La ciudad de los reyes.

    - ¿Cómo es?

    - Es una hermosa ciudad, Gilgam será un comerciante, tu eres su esposa, yo soy hermana de Gilgam y Gaia es tu hermana.

    - ¿Por que tenemos que irnos? Me gusta esta ciudad.

    - Mira afuera - dijo - Los hombres lobo lograron capturar a nuestros hermanos y nos están quemando, nos toman como prisioneros de guerra y nos meten a esos hornos inmensos luego de tenernos aislados y en ayunas por meses... los humanos no se dan cuenta de nuestra presencia pues una vez arrancados nuestros colmillos, sin sangre no podemos pelear...

    - Quizá si nos escondemos por un tiempo mas y esperamos... o si nos enterramos en el cementerio por una década o dos...

    - Basta Jade, ¡reacciona!

    - No esperaba que esto termine así, escuchame, si un hombre lobo nos descubre, estaremos perdidos, por favor, vámonos.

    - ¿Volveremos alguna vez?

    - Claro que si, volveremos... cuando la situación mejore, ahora vamos, que el barco nos va a dejar.

    Bajamos por las escaleras de la casa donde por al menos dos años nos escondimos, alimentándonos de ratas y alimañas, la elegancia de la condesa había desaparecido, no quedaba mas Dama Oscura en mi, la ropa que robamos a una familia de humanos, intentábamos camuflar nuestro olor para que los hombres lobo que custodiaban el puerto no nos detecten.

    Un humano vociferaba desesperado por la salvación, una mujer gritó que le habían robado, atrayendo la atención de los guardias, dejando a un par de humanos que nos dejaron pasar al no percatarse de nuestra verdadera naturaleza.

    Una vez en alta mar, los peligros del viejo mundo quedaban atrás, ahora nuestra lucha no iba a ser contra la monarquía vampírica, sino contra el gobierno establecido por los hombres lobo, quienes aprovecharon la rebelión humana para fortalecer sus raíces en la tierra y dominar de manera indirecta la sociedad de la noche.

    No salí de mi recamara hasta que escuche al vigía quien observaba desde el carajo gritar "¡¡tierra a la vista!!" solo entonces la sonrisa volvió a mi rostro.

    Nuevas aventuras nos esperaban en esta tierra desconocida.


    Dama Oscura


    Nota: Lamento la brevedad del capitulo, serán capítulos cortos en esta historia porque estoy en medio ciclo universitario, aun así, espero disfruten la historia y participen.

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    Luz de luna

    Edited once, last by Dama-Oscura ().

  • ¡Qué bueno! te estaré leyendo y participando en cuanto pueda. Ánimo con la historia =D


    Dejo datos del personaje. Si hay algo mal, me dices y edito =)



    * Nombre del personaje: Pandora.


    * Raza: vampiro.


    * Edad: 25 (edad inmortal 200 años).


    * Habilidades: las típicas de vampiro además de inmortalidad (supervelocidad, superfuerza, leer mentes, levitar, ver en la oscuridad), conoce diferentes armas y las sabe utilizar así como la lucha cuerpo a cuerpo. Se le da muy bien persuadir a la gente para conseguir sus propósitos. También posee una gran habilidad para cazar tesoros y cometer actos ilícitos sin ser atrapada.


    *Situación social económica: clase media-alta, hija de médicos.


    * Características físicas del personaje: morena, media melena, ojos azabache y grandes, de mirada sabia y algo nostálgica, piel blanquísima, atractiva. Lleva un tatuaje misterioso o marca de nacimiento en un costado.

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    ~A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa~

  • CAPÍTULO II:


    Residencia


    - ¿Cuánto tiempo estaremos aquí encerrados? - pregunte impaciente.

    - Un par de horas mas - respondió Gaia

    - ¿Qué es lo que paso? - volví a preguntar.

    - Dolores no pudo controlar su sed, casi mata a un humano y vinieron los médicos a atenderlo, nos atenderán a todos, piensan que podría ser una epidemia y quieren asegurarse de que no estemos contagiados.

    Pude reconocer a un vampiro entrar a la recamara donde estábamos sentados esperando.

    - Ya veo - murmuro, observando el tono rosado en la piel de Dolores - así que fuiste tu.

    - Se acabaron las ratas - respondió Gilgam rápidamente - ella tenia mucha sed.

    - No se muevan de aquí hasta que vuelva.

    Nos quedamos en la recamara por algunas horas mas, pudimos escuchar la extraordinaria historia que el medico les conto a los humanos sobre como es que el hombre que estaba moribundo se volvió loco por estar tanto tiempo en altamar y se agujereo el cuello desangrándose el mismo, afirmando que solo era locura marina, los humanos le creyeron rápidamente la invención, en mi cabeza estaba incrédula por lo que escuchaba y me preguntaba como era posible que los humanos creyeran algo tan irracional, cuando regreso nos dijo que lo acompañemos a su residencia.

    Salimos de la recamara, luego del barco, los humanos ya se habían ido a su casa, un grupo de hombres estaban reunidos alrededor de una linterna peleando y apostando.

    - Barbaros - murmuró Dolores.

    Caminamos por la ciudad, despacio, mire al cielo y las nubes no dejaban ver las estrellas ni la luna, algo que en Reino de la Noche nunca vi.

    - ¿Va a llover? - pregunte sin dejar de mirar al cielo.

    - En la ciudad de los reyes, nunca llueve.

    - ¿Cómo es eso? - volvió a preguntar Dolores

    - Las nubes del cielo, no son nubes en realidad, es humo de las fabricas, allá - dijo apuntando hacia un gran edificio con chimeneas - producen carbón, por allá hay una herrería, producen pistolas, por allá esta la fabrica de papel y por allá...

    - Entendemos, hay muchas fabricas - dije interrumpiendo.

    - Si - dijo el.

    - ¿Siempre fue así? - pregunto Gilgam.

    Una señora nos vio y saludo al medico.

    - Buenas noches Doctor de la Torre, el medicamento que le dio a mi hija le ha ayudado a recuperarse rápidamente del dolor de barriga que tenia.

    - Buenas noches señora Patricia, me alegro mucho - dijo mirándonos - son amigos míos, vinieron del viejo continente se instalaran aquí.

    - ¡Oh! Que bueno, tener nuevos vecinos, hace mucho que no llega gente nueva por aquí, el ultimo fue usted y sus hermosas esposa e hija.

    - Pues ya tendremos novedades.

    - Debemos continuar señora Patricia.

    - Esta bien - dijo - nos vemos mañana - dijo inclinando la cabeza.

    - Hasta mañana - respondimos al unísono.

    Caminamos en silencio varias cuadras mas y llegamos a una casa afuera de la ciudad.

    - Querida, ya llegue, tenemos visitas.

    Una mujer se acerco a nosotros.

    - Oh, Pandora - dijo acercándose a ella - ven a conocer a nuestros nuevos amigos.

    - Huelen a pulgosos - dijo frunciendo la nariz.

    - Esta es mi hija, Pandora.

    - Mucho gusto - dijo haciendo una reverencia - Pandora de la Torre

    - Soy Gilgam Crúor.

    - Soy Jade Moors de Cruor.

    - Soy Dolores Moors, digo, Cruor.

    - Soy Gaia.

    - Dolores, Moors, o Cruor.

    - Dolores Cruor, es lo que dice en mis documentos.

    - Así que falsificaron documentos - Dijo sirviéndose una bebida.

    - Solo el mío y el de Gaia.

    - Entonces... ¿Cómo están las cosas en el viejo continente? Me dijeron que los licántropos dominaron varios paises.

    - El pueblo se levanto contra la monarquía y los lobos aprovecharon la situación para casi acabar con nosotros - dijo Dolores - somos pocos los que logramos huir, ¿Cómo esta la situación por aquí?

    - Los vampiros nos quedamos del norte de la ciudad, los pulgosos al sur de la ciudad - dijo Pandora - Si te quedas del lado norte de la ciudad, puede que no te encuentres con ellos.

    - Debemos irnos ya - dije interrumpiendo la charla.

    - No pueden - dijo Pandora - tienen que limpiarse, apestan a sangre... a demás deben alimentarse, parece que ella - apuntando a Dolores - es la única que ha cenado, a demás que necesitan ropa limpia.

    - Lo solucionaremos - dijo Gilgam.

    - Nos quedaremos, esta noche, y todo el día.

    Mirando los ventanales de la casa.

    - ¿Cómo hacen con el sol?

    - A esta ciudad, no ingresa la luz del sol directamente, la contaminación de las fabricas no lo permiten - dijo el Dr.

    - No hay luz directa del sol, interesante - dije - parecido a Reino de la Noche, solo que allá era por los arboles.

    - No recuerdo su nombre - dijo Gilgam.

    - No lo dije - respondió - soy el doctor Albert de la Torre, mi esposa es Elena de la Torre y ella es mi hija, ya saben su nombre, Pandora.

    - Es su zona, entonces - dije.

    - Podemos estar tranquilos aquí, la regla es no matar humanos.

    - Podemos tener esclavos.

    - No hay esclavitud en esta ciudad ni en todo el continente.

    Pandora se acerco a Gaia y le dijo al oído que su baño ya esta listo, que la acompañe, ella se levanto y la siguió.

    - ¿Cómo que no hay esclavos ahora? - dije en cuanto Gaia salió de la habitación.

    - ¿Por que te sorprendes? Por eso se había levantado el pueblo, por independencia y libertad.

    Gilgam me sujeto la mano.

    - Lo solucionaremos.

    - Pueden hipnotizar humanos y hacerlos sus sirvientes.

    - Puedo crear gouls - dijo Dolores.

    - Eres tan antigua entonces - dijo Albert

    Me levante y salí de la casa.

    - No te vayas lejos - dijo Albert - no queremos que te pase nada malo.

    Empecé a caminar sin rumbo por la ciudad, llegue a la plaza en donde habíamos estado antes, un humano se acerco a mi.

    - Hola, que hace una doncella a esta hora caminando sola.

    Lo mire y trate de alejarme de él.

    - No te vayas, lo siento, eres muy hermosa, dejame presentarme.

    - Disculpa, ¿Dónde esta la iglesia?

    - Que hermosa voz - dijo sonriendo, estiro el brazo - ¿me permite acompañarla? La escoltare hasta la iglesia.

    - No - dije.

    - Ya entiendo... disculpe usted, fue un placer - haciendo una reverencia - no habernos conocido - levanto la cabeza - la iglesia esta allá al frente, al llegar a la esquina veras la campana.

    Camine hacia donde aquel hombre me había dicho, pase por una zona oscura, tres sujetos estaban parados en la esquina, uno me vio y aviso a los otros dos, empezaron a caminar hacia mi tambaleantes, me detuve a medio camino y mire hacia atrás, la calle estaba completamente vacía.

    - ¡A donde vas preciosa?

    Me quede parada en media calle, por un momento, pensé en irme de ahí, pero camine acercándome hacia ellos, cuando estuve lo suficientemente cerca sonreí.

    - Wow, que hermosa - dijo uno - ¿Quieres pasar un buen rato?

    Otro se acerco detrás de mi y me sujeto del cuello, otro me levanto las piernas y me cargaron a un callejón, sonriendo, gritando... no había ni un alma en la calle...

    Cuando salí de aquel callejón, estaba satisfecha, casi embriagada, no estaban muertos, pero seguro que terminarían en cama por varias semanas hasta recuperarse.

    - ¿Qué hiciste? - la voz de Pandora me tomo de sorpresa.

    - Un bocadillo - sonreí.

    - No debes matar.

    - No están muertos, solo... duermen.

    - ¿Tres en una noche? - dijo mirando a los sujetos adormecidos en la oscuridad.

    - No los extrañaran.

    - No importa, vámonos, debes darte un baño y cambiarte... ¿Qué le paso a tu vestido?

    - ¡Oh! Esto, un pequeño detalle...

    - Te daré algún vestido mío, seguro que te queda bien.

    - No tienen que ayudarnos... podemos arreglárnosla solos.

    - No queremos que vayan a una casa y maten a todos los miembros de la familia, en este pueblo todos conocen a sus vecinos y si alguno falta se darán cuenta y no quiero pensar en que podría pasar...

    - Entiendo - dije.

    Pandora me sujeto del brazo llevándome de vuelta a su casa.

    - La encontré padre - dijo cuando ingresamos - solo fue a buscar un... bocadillo - dijo levantando una ceja mirándome.

    - ¿Los humanos viven?

    - Si que viven - dije - no te preocupes por tus preciados humanos, respetaremos las reglas, ya las entendemos.

    Pandora me jalo hasta una tina con agua.

    - Cuando termines de limpiarte, me avisas, esperare afuera - dijo saliendo inmediatamente.

    Mire la habitación en la que estaba, al lado de la tina con agua habían varios frascos perfumados.

    - Le ayudo a darse el baño señora - dijo Gaia entrando.

    - No eres mas mi esclava - murmure.

    - A mi me agrada ayudarla.

    La mire, sonreí.

    - Ayudame con el vestido - dije levantando mi pelo dándome la vuelta.


    Dama Oscura

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  • Ay... que no puedes hacer doble post... ¿Entonces qué me toca hacer ahora? No sé si entendí bien... Aunque prefiero no condicionarte y que sigas tú la historia =) así que sigue escribiendo que la historia se pone interesante! =D

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  • CAPÍTULO III


    Garante


    Cuando termine de limpiarme, me puse la ropa que me ofreció Pandora diciendo que a su madre no le molestaría, el vestido de la señora Elena me quedaba algo flojo, definitivamente tenia mejor forma que yo.

    - Le ajustare el vestido señora - dijo Gaia.

    - Ya no la puedes tratar como tu patrona - dijo Pandora entrando a la habitación - te ayudare - dijo empujando suavemente a Gaia - estos trajes son ajustables, así que aunque engordes solo hay que aflojar o apretar las cintas - diciendo esto jalo las cintas y el vestido se ajusto a mi cuerpo.

    Salimos de la habitación, Gilgam traía un traje que probablemente le había dado el Dr. Albert.

    - ¿Cuál es el plan? - pregunto el doctor.

    - Construiremos nuestra casa, iremos por el este.

    - Hay varias propiedades en venta en la ciudad - dijo el doctor - podrían conseguir una propiedad rápido.

    - No tenemos dinero - dijo Dolores - estuvimos por varios años escondidos en una casa de la ciudad mientras que los vampiros eran capturados y mandados a la hoguera, cuando pudimos salir tuvimos que dejar nuestras pertenencias y tomar un barco en la primera oportunidad que tuvimos... no lo pensamos, era la única forma de salir de aquel infierno.

    - Entonces - dijo Pandora - pide dinero prestado al banco.

    - Gilgam podría hacerlo.

    - Gilgam no posee ningún titulo - dijo Dolores - La única que posee un titulo es Jade.

    - Los títulos no importan, solo necesitan un garante para el préstamo, alguien que garantice que si ustedes no pagan, el pagará.

    - No tenemos un garante.

    - Mi padre será su garante - dijo Pandora - hay otro clan de vampiros, quizá llegaron en peores condiciones que ustedes y mi padre también les ayudo a obtener un préstamo del banco - dijo mirando a su padre sonriendo - ¿Verdad que si los ayudas padre?

    - Podría hacerlo... Gilgam, en cuanto amanezca iremos al banco.

    - Podría ir Jade, mejor.

    - Jade es tu esposa, ¿no?

    - Si lo es.

    - Las leyes son claras, las mujeres casadas no administran dinero, eso lo hacen los esposos.

    - Se supone que pelearon por la independencia, pero parece que las mujeres no obtuvimos la independencia - dijo Dolores.

    - Se peleo por la independencia de los paises, para liberarnos de la burguesía española - dijo haciendo un gesto molesto - Pero las nuevas leyes que rigen a los humanos, no son muy distintas.

    Me pare al frente de uno de los ventanales de la casa mirando hacia afuera, empecé a recordar mi pasado, la vida que tenia en Reino perdido, lo que viví en Reino desconocido, mi vida con Mago Oscuro, mi realidad con Gilgam, quizá los años que pasamos juntos hizo que me aburriera de su presencia, pero no podíamos estar solas sin un varón en este nuevo mundo, en la ciudad de los reyes.

    Quizá por eso Mago Oscuro se deshacía de sus esposas pasado un tiempo porque se aburría de ellas... ya estaba cansada de el, tenia que hablarlo.

    - En cuanto abra el banco iré con el Doctor Albert a sacar un préstamo, compraremos una casa en la ciudad y podremos establecernos - dijo Gilgam abrazándome por la cintura.

    Me di la vuelta mirándolo directamente y sonreí.

    - Debemos pensar en el tiempo que podemos quedarnos en esta ciudad antes de tener que mudarnos - dije - a demás, tenemos que pensar como dejaremos la casa, quien la cuidara... en Reino desconocido perdí el palacio con la rebelión, en Reino perdido el palacio fue quemado hasta los cimientos... fue el castigo de los lords por nuestros crímenes...

    - En su momento lo solucionaremos - dijo besándome el cuello - ven conmigo.

    Caminamos por la casa y entramos a una habitación.

    - Espera - dije - debe pertenecer a alguien esta habitación - agregué.

    - Somos invitados en esta casa, el doctor Albert nos dio habitaciones a todos - dijo levantándome para llevarme a la cama - esta es la nuestra - levantando mi falda.

    - Gilgam - reí - no podemos hacer tanto ruido.

    - Oh claro que si, haremos que nos escuchen hasta el pueblo - dijo quitándose la ropa...


    Cuando salió el sol, sentí mi cuerpo calentarse de forma suave y un pequeño ardor recorrer mi piel.

    - ¡Ay! - dije levantándome rápidamente de la cama.

    - ¿Qué paso? - dijo Gilgam entre abriendo los ojos.

    - El sol - murmuré - me alcanzo.

    Golpearon la puerta, entró una mujer que no conocia.

    - Escuche un grito - dijo.

    - No es nada - dije - solo el sol por la ventana.

    - Eso no es problema, el vestido que se puse debería cubrirle todo el cuerpo y usara un sombrero de alero ancho para cubrirse el rostro.

    - ¿Elena? - dije intrigada.

    - Si, soy yo... anoche no me encontraba... dispuesta, lamento no habernos conocido antes.

    - Mucho gusto, soy Jade Moors - dije haciendo una reverencia.

    - El gusto es mio - dijo inclinando la cabeza.

    - Jade - dijo Gilgam - ¿Quieres acompañarnos al banco?

    - Si - respondí - quiero salir.

    Cuando termine de arreglarme, los varones ya estaban afuera de la casa.

    - Toma - dijo Elena - Utiliza la sombrilla fuera, así te quemaras menos.

    - Gracias - dije agarrando la sombrilla que me ofreció.

    Del brazo de Gilgam, caminamos hasta el pueblo, al frente de la plaza se encontraba la iglesia, mas allá la taberna y luego el banco, había un hombre parado afuera.

    Cuando entramos, vimos a un joven sentado frente a nosotros.

    - ¡Eres tu! - dijo emocionado al verme - La dama de anoche - salió del mostrador y se acerco a nosotros - ¿Cómo estas? - continuó.

    - Señor Lui, ellos son mis amigos, vinieron del viejo continente, el es Gilgam Cruor y ella su esposa Jade Moors de Cruor.

    - Mucho gusto, soy Lui Castillo, el dueño del banco - dijo haciendo una reverencia.

    Gilgam me miro levantando una ceja, yo sonreí.

    - Venimos a solicitar un préstamo - dijo Gilgam - queremos suficiente dinero para comprar una casa aquí en el pueblo y empezar mi negocio.

    - ¿A que se dedica usted? - pregunto Lui.

    - Soy comerciante, planeo abrir un bazar en la ciudad para que las personas puedan adquirir los productos, sin necesidad de tener que esperar meses para comprarlos.

    - Justo necesitamos un bazar en el pueblo, será un buen negocio, y su esposa, lo ayudara en el bazar, supongo...

    - ¿Eh? ¿Yo? - dije confundida.

    - No, mi esposa tendrá otras ocupaciones, pero su hermana Gaia ella me ayudara en el bazar.

    - Y tu hermana - dijo - ¿es tan hermosa como tu?

    Sonreí.

    - Es muy hermosa - dijo Gilgam - estamos buscando un novio para ella.

    - A mi me encantaría conocerla - dijo el hombre.

    - El doctor Albert será nuestro garante.

    - Eso es fantástico, señor Albert, usted ayuda mucho a sus amigos, esperemos no tenga que terminar pagando la deuda de estos amigos también.

    - Mis amigos y yo nos arreglaremos en caso no puedan pagar su deuda.

    - En una semana regresen, tendré listos los papeles para el préstamo - dijo Lui.

    Salimos del lugar.


    Dama Oscura

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  • CAPÍTULO IV


    La novia prometida


    Saliendo del banco.


    - Debo ir al trabajo - dijo el Doctor Albert - ¿ustedes pueden llegar a la casa?

    - Si, llegaremos - dijo Gilgam

    Lo tome del brazo y caminamos juntos por la ciudad, los humanos nos miraban de pies a cabeza extrañados y sorprendidos, no habían visto personas nuevas en los últimos años.

    Caminamos en silencio hasta la casa, entonces me presiono del brazo y me llevo a la habitación donde habíamos pasado la noche anterior.

    - Jade, no puedes tomar decisiones por tu cuenta, no es bien visto.

    - ¿No es bien visto? - dije sin entender de que me estaba hablando - ¿A que te refieres?

    - ¿A que me refiero? ¿Ahora no sabes de que hablo? Como se te ocurre, siquiera pensar, ofrecer a Gaia para cortejo por un... humano.

    - Ah... eso... los arreglos matrimoniales de los esclavos los deciden los amos, Gaia quiere seguir sirviéndome.

    - No puedes decidir sobre ella, no lo entiendes.

    - ¡No me levantes la voz! - dije enojada.

    - ¡Soy tu esposo!

    - ¡Y yo tu maestra! - Grite - Y por sobre todas las leyes humanas, las leyes de la noche son superiores.

    - ¡Haz lo que quieras! - caminando hacia la puerta

    - Gilgam - dije frunciendo los labios, el se dio la vuelta para verme - te prohíbo dejarme.

    - Entonces así será - salió de la habitación.

    Sali de la habitación, camine por la casa buscando a Gaia, pero no la encontré, tampoco encontré a Pandora, Elena estaba sentada en el patio, en una silla mecedora tejida a mano, estaba leyendo un libro.

    - No hay nadie en la casa - dije acercándome a ella.

    - Las chicas salieron a conocer la ciudad - respondió - siéntate - añadió señalando otra silla mecedora al lado de ella.

    - El sol aquí quema un poco - dije.

    - A mi me agrada - respondió - dime, ¿de donde vienes? ¿Cuál es tu historia?

    - ¿Mi historia?

    - ¿Qué edad tienes?

    - Veinte años.

    - ¿Desde cuando?

    - Desde - en ese momento me di cuenta que no podía recordarlo - no lo sé, todo es muy confuso.

    - ¿Quién es tu maestro?

    - Se llamaba Mago Oscuro, me cortejo por un mes y nos casamos, mi madre ayudo a que eso ocurra, estaba interesada en salir de las deudas que había adquirido después de la muerte de mi padre y luego su segundo esposo.

    - Pobre destino el tuyo hermosa niña, te arrancaron la vida en un abrir y cerrar de ojos...

    - No estuvo tan mal - dije aclarando mi garganta - conocí vampiros que me ayudaron y me acostumbre a mi nueva vida.

    - Y tu esposo ¿Dónde esta?

    - Una noche un licántropo lo ataco y tuve que... diabelizarlo...

    - ¡Que desgracia! - dijo asustada - debió ser traumático para ti.

    - No es tan malo como parece, después encontré a Gilgam y nos casamos, esta conmigo desde entonces.

    - En el mundo de los humanos, los vampiros vivimos ocultos a la vista de ellos, tenemos que aparentar ser uno de ellos.

    - ¿Por qué no podemos mostrar nuestra naturaleza? Ante los humanos, ¿Te haz preguntado?

    - Muchas veces, me lo he preguntado muchas veces, después de todo, los humanos son seres inferiores... débiles y son nuestro alimento.

    - ¿Y a que conclusión llegaste?

    - A ninguna... Las leyes de la oscuridad se hicieron por alguna razón, en algún momento cuando el primer vampiro decidió que viviéramos en las sombras ocultos de los humanos, lo hizo por una buena razón seguramente, de todas maneras, la ignorancia de los humanos hace que nosotros estemos tranquilos.

    Estaba tan concentrada en lo que Elena decía, que no me di cuenta que Pandora estaba parada al lado de nosotros.

    - Madre - dijo Pandora - no asustes a nuestra invitada.

    - Hola - dije sonriendo - ¿Dónde esta Gaia?

    - Entro a la casa con Dolores - dijo Pandora.

    - ¿Se divirtieron hoy? - dijo Elena, mientras yo me levantaba para irme.

    - Con su permiso - dije.

    - Si, fue un paseo bastante agradable con las chicas...

    Entre a la casa.

    - Gaia - dije a penas ingrese.

    - Si, señora.

    - Podemos conversar un momento.

    - Claro.

    Nos sentamos en las sillas alrededor de la mesa del comedor de la casa.

    - Es curioso que esta casa haya sido amoblada como si vivieran humanos aquí - dijo Dolores sentándose con nosotras.

    - Seria raro si entrara un humano y no encontrara una cocina o un comedor - respondí de manera automática.

    - Dígame, señora - dijo Gaia - ¿De que quería hablarme?

    - Gaia - dije suspirando sin saber por donde empezar.

    - Si.

    - Siempre estoy velando por tu bienestar, lo sabes.

    - Claro que lo sé, señora.

    - En el pueblo, hay un joven que esta interesado en cortejarte.

    - ¿A mi?

    - Si, es un joven trabajador, con gran fortuna y si te casas con él, podríamos salir de nuestros apuros económicos.

    - Pero yo no deseo casarme, digo, tendría que alejarme de usted.

    - No, mi niña, no te alejaras de nosotros, con el dinero que obtendremos del banco, vamos a adquirir una propiedad y formaremos un nuevo clan.

    - ¿Y un humano vivirá con nosotros?

    - Claro, antes en el clan teníamos humanos en el palacio.

    - Éramos esclavos.

    - Sera algo parecido - dije tratando de disminuir el asunto.

    - No será lo mismo, señora, hablamos de un humano, que tiene una vida aquí, que probablemente tiene madre y hermanos, los esclavos no teníamos familia y si la teníamos también eran esclavos y poco o nada podían hacer por nosotros.

    - Gaia - dije tomando su mano - calmate - sonreí - casate por diez años y si no te agrada, que sea tu cena.

    - ¡Señora Dama Oscura! - dijo Gaia levantándose de la mesa - Ya no soy su esclava, no puede ordenarme casarme y no deseo casarme.

    - No me llames... Dama Oscura - murmure sonriendo con frialdad - Por favor, conocelo.

    - Yo me casare - dijo Dolores interrumpiendo.

    - ¿Cómo? - pregunte incrédula.

    - Yo me casare, es lo que las mujeres hacemos, si Gaia no desea contraer matrimonio, yo lo hare.

    - Gaia tiene como diez y siete años, tu tienes... ¿treinta? No puedo pretender casarte con un joven.

    - Tenia veintitrés cuando me convertí, pero podemos no es mucha diferencia.

    - Es mucha diferencia, con Gaia el pensara que puede tener hijos, tu estas muy vieja.

    - Jade, no es para tanto, es un humano, no se dará cuenta de la diferencia.

    - Esta bien... les presentare al muchacho, y que el decida a quien quiere cortejar - dije levantándome.

    - Jade - dijo Dolores - vamos a tu habitación a conversar.

    Dejamos a Gaia molesta en el comedor y nos fuimos a mi habitación.

    - Jade, quiero que te detengas un momento, por favor.

    - ¿A que te refieres?

    - Le prometiste a un humano la mano de Gaia, eso es inconcebible.

    - Intento facilitarnos la situación aquí, no podemos estar de invitados en esta casa permanentemente, debemos irnos pronto, recuerda que los invitados y los muertos apestan al tercer día.

    - Jade, ¿Recuerdas a tu madre? La condesa de la Noche.

    - Si, la recuerdo, viví con ella toda mi vida humana.

    - Pues parece que no la recuerdas, Jade, porque actúas como ella, ¿Recuerdas el sentimiento de infelicidad que tenias por casarte con el mercader?

    - No me hagas recordar.

    - Pues piensa en Gaia, estas proponiéndole que se case con un desconocido.

    - Es el dueño del banco.

    - Puede ser el dueño de la ciudad, Jade, no puedes utilizarla para solucionar nuestros problemas económicos.

    - Pero esta es la forma mas rápida.

    - Encontraremos otra manera - dijo ella tomando mi mano - tienes que pensar, ser prudente, la solución mas rápida no siempre es la mejor.

    - Entonces - dije torciendo la boca - ¿Qué hare con ese joven humano?

    - Yo lo conoceré, dejare que me corteje y si se da, me casare con el, si resulta que nos es útil, lo transformare en vampiro, de lo contrario será mi cena.

    - Como quieras - murmure.

    - Y no vuelvas a tomar una decisión de este calibre sin consultarme primero.

    - Pero yo quería

    - Las cosas no se solucionan así, Jade, si no piensas inteligentemente, moriremos en manos de los licántropos en menos de lo que parpadea el sol, o peor, en la hoguera en manos de los humanos.

    - Bueno... entonces... podríamos hacer una fiesta para ver si algún humano es del agrado de Gaia.

    - Tienes que dejar que ella encuentre su pareja - dijo Dolores - los vampiros encontramos a nuestra pareja nosotros mismos, ¿Recuerdas a Mago Oscuro? me hablaste tanto de el, seguro que no haz olvidado a tu maestro.

    - Si, claro que lo recuerdo.

    - Compara la relación que tenias con Mago Oscuro, de la relación que tienes con Gilgam.

    - Hay una enorme diferencia - dije sonriendo.

    - Exacto, porque cuando transformaste a Gilgam, lo hiciste porque te sentiste atraía hacia él, aunque en ese momento no lo sabias, por eso pudieron enamorarse cuando se transformo, algo que no ocurrió con Mago Oscuro, porque sus intenciones no era tener una pareja, solo era obtener tus títulos y bienes.

    - Entiendo.

    - Deja que Gaia encuentre a su propia pareja.

    - Si... ya va... entiendo...

    - No vuelvas a presionarla, ella aprendió bien, es inteligente y tiene una voluntad formidable, escogerá bien.

    - Bueno... entonces te presentare al humano a ti.

    - Si, encontraremos el momento - reímos.

    En la penumbra de mi habitación, conversábamos alegremente, tía y sobrina.


    Dama Oscura

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    Yo solo quiero ver el mundo arder.


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    Luz de luna

  • * Nombre del personaje Stergo


    * Raza: Vampiro


    * Edad: La edad en la que fui convertido fue a los 38 años edad, por voluntad propia para vengar la muerte de mi familia. antigüedad mas de 200 ya olvidé.


    * Habilidades: Don de gentes, capacidad de liderazgo, hábil con Bracamarte.


    * Situación económica: Tras la perdida de sus propiedades y amistades a manos de los hombres lobo y humanos en los últimos 10 años, se dirige hacia la ciudad de los reyes para buscar nuevamente fortuna y refugio. En su bolsa algunas monedas de cobre y plata.


    * Características físicas del personaje: Hombre de 1,80, cabeza rapada y algunas cicatrices de sus luchas pasadas, cuerpo fuerte aunque no musculoso, que lo hace pasar desapercibido entre los humanos.


    [Bitefight.Ar ♦ SGO]

  • *Nombre del personaje: Monsieur Lestat de Lioncourt


    *Raza: vampiro


    *Edad Mortal: 36 Años - Convertido hace 233 en la Toma de la Bastilla por Bernard de Launay  

    *Habilidades : Capacidad de leer la mente e hipnotizar a su oponente, habilidad, destreza y fuerza. Suele trasmutar de cuerpo como disfraz.


    *Economia : Comerciante burgues en guerra con los Likans porque saquean sus caravanas en America. Solitario con el alma en pena anda en busca a su Amada la cual perdio un 28 de octubre, cuando se fue de viaje y no regreso mas. Siente que podra encontrar la paz nuevamente si es que vuelve a ver su dulce mirada una vez mas.


    *Caracteristicas: Alto, cabello largo y castaño, delgado de ojos claros , tipico frances.

  • *Nome do personagem: Lord Calazans


    *Raza: Vampiro


    * Edad de la Muerte: 35 Anos - Convertido no último ano da Cuarta Cruzada (1204) no Egito


    *Habilidades: hedonismo, auspiciosidad, rapidez y presencia. *Economia: Siempre ligado al arte, vio en el fauvismo, el post barroco, una forma de inversión genuina. Financiou o movimento neoclássico para mediados de 1800, quando o Brasil se concentrou e se instalou pelas grandes facilidades que a influência e as facilidades de recebimento neste país, especialmente nas cidades mais pequeñas do interior.


    *Características: 180 de estatura, 85kg, pelo negro corto, pelo castaño claro.

    E que assim seja...

  • CAPÍTULO V


    Amada mía.


    Salí de la casa con Dolores, nos enrumbamos al banco, para encontrarnos con Lui Castillo, era casi la hora del almuerzo habíamos preparado juntas un estofado de gallina con papas, para que pruebe.

    - ¿Cómo esta mi peinado? - dijo Dolores de pronto antes de entrar en el pueblo.

    - Se te ve bien - murmuré.

    - ¿Y este vestido? - continuó preguntando.

    - Esta hermoso - dije.

    - Me siento como una novia primeriza - dijo Dolores.

    - Ahí esta - dije sujetándola del brazo.

    Lui Castillo estaba saliendo de aquella casa que llamaba banco, cerrando la puerta con un gran candado tras si, nos acercamos.

    - Buenas tardes - dije haciendo una reverencia.

    Lui se dio la vuelta, me vió y sonrió.

    - Hermosa dama - dijo acercándose a mi, me tomo la mano y la beso, levantando la mirada sin dejar de inclinarse - que alegría poder verla, seguramente vienen por el préstamo que solicitaron con su esposo...

    - Oh no, yo vine a presentarle a mi hermana, Dolores.

    Lui la miro y sonrió.

    - Otra hermosa Dama - dijo y tomo su mano para besarla - estoy dichoso de verla.

    - Que galante - dijo Dolores sonriendo.

    -Le trajimos el almuerzo - agregué.

    - Si - dijo Dolores ofreciendo la comida que llevaba en las manos.

    Lui tomó en envase envuelto en un gran pañuelo sonriendo.

    - Debe estar delicioso, ¿a quien debo agradecer?

    - A mi - dijimos a unísono, luego nos reímos.

    - Lo preparamos juntas - dijo Dolores.

    - Entremos - dijo Lui - Podemos comer adentro.

    Dolores y yo nos miramos.


    Entramos a la casa Lui dejo la puerta abierta, nos acomodamos alrededor de una mesa cuadrada que estaba cerca del mostrador donde lo había visto la primera vez que vine con Gilgam.

    - Es el lugar de mi asistente - dijo - estos días ha estado enfermo, sus amigos y él han sido encontrados en un callejón, un día al amanecer, inconscientes, todavía no despiertan - mientras hablaba abría el envuelto de comida - a veces quiero encontrarle un reemplazo mientras se recupera, pero no hay mucho trabajo en estos días, así que no lo necesito. ¡Que delicioso se ve todo esto! - agarro la pierna de pollo que habíamos puesto y se lo llevo a la boca mientras seguía hablando - El doctor de la Torre, dice que de alguna manera se enfermaron de esa extraña fiebre que tenia aquel hombre del barco, sugirió que volvamos a casa temprano, que podría ser transmitida por algún bicho que sale en las noches.

    - El doctor de la Torre es un gran conocedor el asunto - dijo Dolores sonriendo.

    Lui Castillo seguía comiendo con tranquilidad, agarro un pedazo de papa y se lo ofreció a Dolores, ella sonriendo abrió la boca y lo recibió y empezó a masticar, disimuladamente empezó a sacar con la mano pedazos de papa de su boca hasta que quedo nada, los pedazos los metía en el bolsillo de su vestido, procuraba que Lui no se de cuenta de lo que hacia, Lui intento darme un pedazo de papa a mi.

    - Ya almorzamos - dije rechazando su ofrecimiento - y la verdad no puedo probar un bocado mas.

    - Lo siento, no lo sabía - dijo Lui, miro a Dolores - ¿usted tampoco puede con un bocado mas?

    - Estoy satisfecha - dijo Dolores.

    Lui terminó de comer en silencio, nosotras lo acompañamos, en silencio.


    Un hombre entro en la casa.

    - ¿Están atendiendo?

    - Si - dijo Lui levantándose - Oh es usted.

    - Vine a pagar la cuota de esta semana - volteo a mirarnos - vaya, no sabia que estaba ocupado.

    - Ya nos vamos - dije recogiendo la mesa rápidamente sin mirarlo.

    - ¡No! - dijo Lui dándose la vuelta - digo, podemos vernos otro día - sonriendo.

    - Si - dijo Dolores - con todo gusto.

    Salimos.


    Empezamos a caminar sigilosa y rápidamente, tratando de salir de la vista de los humanos.

    - ¿Lo viste? - dije - ¿Lo sentiste?

    - Es muy antiguo - respondió Dolores.

    - Su presencia era demasiado fuerte para poder estar en el mismo lugar - dije.

    - Dijo que tiene que pagar su deuda, entonces lleva aquí mas tiempo que nosotros.

    - ¿Hablan de mi? - se escucho su voz antes de verlo y cuando dimos la vuelta a la esquina ahí estaba parado con una gran sonrisa sarcástica en los labios, sin mostrar los dientes.

    - No - dijo Dolores, poniéndose delante de mi.

    - Ya veo - dijo él - Eres la mayor - dijo mostrando los dientes mientras estiraba los labios aun mas.

    - No queremos problemas - dijo Dolores.

    - Este es mi territorio - respondió él - mis amigos y yo, no queremos que unos extraños acaben con nuestra comida.

    - Eso no ocurrirá - dijo Dolores aun estando entre él y yo - sabemos como hacer las cosas.

    - Pero que irrespetuoso que soy - dijo de pronto como si se percatara de algo - permite que me presente - se saco el sombrero y su calvicie es lo primero que pude notar - Stergo de Borbón - dijo haciendo una reverencia - para servirles.

    - Borbón - dijo Dolores - ¿acaso es usted pariente de la desdichada reina humana que fue guillotinada en Francia?

    - Tenemos una relación muy lejana ya que soy pariente de su antepasado - respondió - Pero después de mi muerte humana, no me involucre en asuntos de la corte ni para mi propio beneficio.

    - Para desdicha de toda nuestra estirpe - respondió Dolores - Si no fuera por las malas decisiones de su esposo, la rebelión no habría avanzado de manera tan radical y mínimamente habríamos podido escapar con algunos bienes para procurarnos una mejor vida.

    - Todos los seres de la noche hemos pasado penurias, pero tengamos consideración que los hombres lobo han azuzado a los humanos y en determinado momento esto se salió de control.

    - No habría sucedido si los reyes humanos hubieran tomado mejores decisiones.

    - La sangre esta derramada y la tinta seca, el pasado no puede cambiarse, pero podemos ser mejores en el futuro, mi vivienda esta por aquí cerca, si desean puedo presentarles a mis compañeros de viaje.

    - ¡Que dice señor! - dijo Dolores indignada - somos damas decentes y educadas, no andamos por ahí con cualquier desconocido.

    - Oh, lo lamento, no quise ser irrespetuoso, hicimos un viaje muy... muy largo para llegar hasta aqui.

    - Debemos irnos - murmuré.

    - No escuché sus nombres - dijo Stergo.

    - No lo dijimos - respondió Dolores - Dolores Cruor.

    - Jade Moors - dije inclinándome - de Cruor.

    - Es un placer, hermosas damas, permítanme escoltarlas a su morada.

    - No - dijo Dolores - podemos cuidarnos solas - agregó.

    - Lo lamento, no quise ser inoportuno, es muy extraño ver dos hermosas damas por estos lares.

    - Tenemos asuntos que atender - dijo Dolores.

    - Como usted diga - dijo apartándose.

    Continuamos caminando.


    - Jade - murmuro Dolores - en cuanto salgamos de la ciudad, acelera y ve rápido a la residencia del doctor de la Torre, yo te alcanzo luego.

    - ¿Qué pasa? - dije.

    - Tenemos compañía y voy a distraerlos.


    Cuando salimos de la ciudad, levante mis faldas y empecé a correr por el bosque, me detuve de golpe, una figura masculina estaba delante de mi.

    - Cuando Stergo me dijo que encontró a una antepasada de Damaris Cruor, no pude creerlo, tenia que verlo con mis propios ojos.

    - ¿Quién eres? - dije retrocediendo.


    Se acerco a mi.

    - Se que no me conoces - dijo - pero yo si conozco a tu descendiente, una guerrera salvaje e indomable que se hace llamar Dama Oscura.

    - Yo soy Dama Oscura.

    - Claro, parece que tienen una fijación por ese sobrenombre.

    - Conocí muy de cerca a tu descendiente.

    - Nunca tuve hijos - respondí.

    - No en este mundo - sonriendo - pero en el mío si.

    Se acerco a mi y se inclino.

    - Permítame presentarme - dijo - Monsieur Lestat de Lioncourt.

    - No lo conozco - dije.

    - Eres su viva imagen - agregó - casi parecen la misma...

    - Esta diciendo muchas incoherencias, señor.

    - Realmente crees que en este mundo, existimos solo vampiros y hombres lobo, como seres ocultos a la vista de humanos.

    - No es un asunto que me haya tomado el tiempo de averiguar.

    - Existe una vampireza - dijo - que antes de ser vampiro, era un elfo - continuó - un elfo del bosque, experta en nigromancia y magia del mas alto nivel, los vampiros estábamos experimentando la mezcla de razas y ella fue la única de sus especie que sobrevivió a la transformación, ella es muy poderosa, te esta buscando.

    - ¿A mi? - dije asustada - ¿por qué a mi?

    - En mi mundo, tu descendiente y ella son amigas muy cercanas... pero tu descendiente... murió en una guerra contra los hombres lobo, sumida en el dolor, intentando revivir a su leal amiga, realizó un hechizo prohibido para encontrar a Dama Oscura, en el pasado... nosotros replicamos el hechizo con un elfo que capturamos, pero algo salió mal y terminamos atrapados... aquí

    - No logro entender lo que dice...

    - Poco a poco, amada mía - diciendo eso se acerco a mi sin que pudiera reaccionar, me sujetó de la cintura y me besó.


    Forcejeé con él y logré apartarlo, le di un golpe en el rostro.

    - ¡Es usted un ser despreciable y mal educado! - grité

    - No pude resistirlo.

    - ¡No se quien crea que soy - dije alterada - ni me interesa de donde haya llegado, pero yo no soy la mujer a la que esta buscando - grité - ¡no vuelva a ponerme un dedo encima porque no respondo!


    Se quedó observándome en silencio por un momento antes de responder.

    - Definitivamente no eres ella - dijo rompiendo el silencio.

    - Es lo que dije desde que lo menciono - respondí.

    - Te lo explicare, en otro momento, nos volveremos a ver, hermosa mujer - dijo sujetando mi cabeza desde mi mentón mirándome con sus ojos color miel parecían inspeccionar mi alma.

    Diciendo eso desapareció de mi vista en cuestión de minutos.


    - ¡Es un bastardo! - grité sola en el bosque.

    Dolores apareció.

    - Jade - dijo acercándose a mi - ¿estas bien?

    - Lo estoy - respondí - esos sujetos...

    - Lo sé - respondió - Hay demasiados vampiros, como para ser un pueblo pequeño, algo extraño ocurre aquí, me encontré con otro que dice llamarse Lord Calanzans de Báthory.

    - ¿Qué haremos?

    - Tienes sangre en la cara - dijo sin prestarme atención - ¿estuviste llorando?

    - No... yo... digo, si... un poco... me asusté.

    - ¿Ocurrió algo?

    - No sabría explicarlo, no me siento bien - dije agarrándola del brazo.

    - Jade - dijo dolores, siendo lo ultimo que escuche antes de la oscuridad.


    Dama Oscura

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  • CAPÍTULO VI


    Transferencia


    Me encontraba en la puerta de un gran castillo que no lograba reconocer, mi cuerpo se movía sin que yo le diera órdenes. Caminábamos hacia el bosque, llegamos a un lago, me sentía asustada, pero no sabia por que, no entendía lo que estaba pasando, un hombre lobo apareció.

    - ¡Tomitus! - ¿Quién es ese? pensé, mi cuerpo se movió a abrazarlo - No sabes cuando te extrañé - Pero yo no estoy diciendo esto... ¿Qué esta pasando aquí? - Quería conversar contigo en estos días, pero no pude... malo - dije golpeándolo suavemente - ¿Por que te desapareciste? - sonreí, no importa.

    En ese momento lo entendí, estaba en el cuerpo de esa mujer.

    - Yo me entere de algo - dijo Tomitus, se veía triste.

    - ¿Qué cosa? - Tomitus la sujeto de la mano, pero luego la soltó.

    - Quisiera pensar que no es verdad - murmuró - ¿Por que haces esto Dama Oscura? te dije de una y mil maneras que te quiero, que quiero pasar el resto de mi vida contigo, que soy capaz de traicionar mi raza... por ti, solo por una minúscula muestra de amor de tu parte, hacia mi - ¡oh! ya entendí, este hombre lobo, esta enamorado de esta Dama Oscura - Es como si una gran barrera nos separara y yo hago todo lo posible por romperla... pero tu, solo me miras y te alejas, al otro lado.

    - Pero eres un hombre lobo - ¿Que? Esta tipa es una descerebrada o que? Tiene a un hombre lobo enamorado de ella ¿Y se lo esta pensando?

    - ¿Eso es lo que soy para ti? Un hombre lobo, existe una forma de solucionar eso - metió la mano en el bolsillo, saco un frasco con sangre de vampiro, definitivamente era sangre de vampiro... todo se puso oscuro.


    ¿Dónde estoy?

    - ¿Estas ahí? - dijo una voz en la oscuridad

    - ¿Quién eres? - respondí.

    - Sigue mi voz - respondió - ven hacia mi.

    - No se como moverme - dije - no tengo cuerpo.

    - Solo piensa en acercarte a mi y te moverás.

    - Acercate a la voz - pensé - una sala como un laboratorio se mostro a mi alrededor - ¿hola? - dije al no ver a nadie.

    - ¡Hola! - dijo, era Monsieur Lestat de Lioncourt.

    - ¡Tu! - grite - ¡Bastardo!

    - Ya veo, es la primera vez que vienes aquí. Entonces necesito enviarte a otra época.

    - ¿Que? ¡Devuélveme a mi cuerpo! - chillé.

    - No puedo hasta que pase el efecto del hechizo.

    - ¿Por qué estoy así? - dije enojada.

    - ¿Cómo llegaste aquí?

    - No lo se, nos encontramos en el bosque, a las afueras de la ciudad de los reyes, te presentaste a mi, me besaste y luego todo se me puso oscuro y aparecí aquí.

    - Ya veo, entonces fue en contra de tu voluntad.

    - ¿En contra de mi voluntad?

    - ¿Qué fue lo que te dije cuando te vi? - dijo revisando sus libros.

    - No estoy segura, que alguien me busca a mi o a mi descendiente, que ella esta muerta...

    - ¿Estas muerta?

    - ¿Yo? ¡No! por todos los infiernos, no, yo estoy viva, me refiero a mi yo de tu mundo.

    - Dama Oscura esta muerta, no puede ser, recibí una invitación a su matrimonio con Vampiro Oscuro.

    - ¿Quién es? Vampiro Oscuro.

    - Tu prometido.

    - ¿Y por que se llama así? ¿No tiene nombre mortal?

    - Los vampiros de mi mundo dejamos nuestro nombre humano cuando nos transformamos y tomamos un sobrenombre.

    - ¿Y yo como me llamo aquí?

    - Damaris.

    - ¿Damaris Cruor?

    - Damaris... Cruor y pronto serás de Moors, ya que tu esposo se apellida así.

    - No estoy entendiendo nada.

    - Lo entenderás pronto, ya se a donde te enviaré.

    - Espera, ¿Qué me harás?

    - Tengo que hacerlo rápido, no se cuanto tiempo de hechizo quede.

    - ¿Qué harás?

    - Escuchame, te enviare al pasado, a la primera vez que hablamos, Dama Oscura va a dormir y en cuanto se duerma debes decir esto "imperium corporis et animi" tres veces, repitelo.

    - No te entendí.

    - Imperium corporis et animi.

    - Imperium corporis et animi - repetí.

    - Tienes que decirlo tres veces en cuanto Dama Oscura se duerma, yo estaré en la habitación de al lado y entrare cuando te escuche.

    - ¿Por qué dormiremos juntos? ¿Tenemos una relación aquí? - dije desesperada.

    - ¡Deja de hablar! - grito - Lo que hagas a partir de ahora, es primordial para salvarte.

    - ¿A mi?

    - A ti no, a mi Dama Oscura, Tienes que decirme lo siguiente.

    - Espera no entiendo nada.

    - No hay tiempo para explicar, te lo explicare cuando vuelvas a tu mundo.

    - Esta bien, ¿Qué te diré?

    - Dime lo siguiente, Encuentra a la mitad elfo Sylvanas, ella tiene la llave, no investigues en la sangre de los lobos, investiga en la sangre de los vampiros y el libro de los malditos solo puede ser revelado por la llave.

    - No puedo memorizar eso.

    - No lo olvides.

    - ¡¡Espera!! - antes de que termine de decir eso, la oscuridad nuevamente.

    ¿Qué tenia que hacer? ¿Qué tenia que hacer? Encuentra a Sylvania, ella es la llave, no bebas la sangre de los lobos, roba la sangre de los vampiros, el libro de los condenados solo puede ser abierto por la llave. Si era eso.


    Otra vez en la conciencia de la Dama Oscura de este mundo, estaba con Monsieur Lestad, el alba esta a punto de salir, los dos corrían y llegaron a un escondite, Monsieur Lestat parecía conocerlo bien, estaba sellada por fuera totalmente, ingresaron y Dama Oscura empezó a inspeccionar todo alrededor.

    - ¿Dónde estamos? - pregunto Dama Oscura intrigada.

    - En mi guarida - respondió Monsieur Lestat.

    - No sabia que tienes una guarida - dijo ella suspirando.

    - Ahora lo sabes, pero no le cuentes a nadie.

    - Para nada... ¿Qué guardas acá?

    - Muchas cosas, como mis armas viejas, pócimas y esto - sacando un libro del cajón.

    - Vaya libro - Dama Oscura lo agarro y lo abrió - ¿Es de magia?

    - Por asi decirlo... Puede aumentar mi fuerza cuando ataco a los licántropos.

    - Entiendo - dijo sonriendo el libro a un costado y se tropezó con una estatua.

    - ¡Cuidado! - dijo Monsieur Lestat sujetándola.

    - ¿Qué es eso?

    - Es una gárgola guardiana, es mágico, aumenta mi defensa ante los ataques...

    - Si que guardas muchas cosas... - se dio la vuelta y tropezó con un cofre - ¡Au! - quejándose - ¿Y esto?

    - Si que eres bastante torpe Damita... es un cofre, ahí guardo el oro que capturo durante la cacería para que los licantropos no me roben...

    - Estoy cansada - dijo bostezando.

    Monsieur Lestat la tomo del brazo... la llevo a una habitación donde había un sarcófago y le indico que pase la noche ahí... se durmió rápido.


    - ¡Imperium corporis et animi! ¡Imperium corporis et animi! ¡Imperium corporis et animi!

    Moví las manos, tenia cuerpo nuevamente, levante la tapa del sarcófago.

    - ¡Lo logre! - grite, tengo cuerpo de nuevo.

    Lestat ingreso a la habitación.

    - Pensé que estabas cansada y ahora gritas.

    - ¡Tu bastardo! - grite - Estoy atrapada en este mundo y en este cuerpo por tu culpa.

    Se quedo mirándome en silencio extrañado.

    - ¡Dime algo! - dije enojada.

    - ¿Dama Oscura?

    - Siii - dije con sarcasmo - Pero no tu Dama Oscura.

    - No entiendo.

    - Yo tampoco entiendo mucho, solo quiero volver a mi cuerpo y a mi realidad.

    - ¿Quién eres?

    - Soy Dama Oscura

    - Tu nombre.

    - Jade Moors.

    - Tienen el mismo apellido.

    - Tu Dama Oscura es mi yo de este mundo, yo soy de otro mundo.

    - ¿Y que haces aquí?

    - Tu me trajiste aquí, o me enviaste... no se como se explica esto.

    - ¡Yo lo hice! - dijo sonriendo - Entonces si funcionara, todos mis esfuerzos darán frutos.

    - Tengo un mensaje para ti - dije.

    - Si dime, no me ocultes nada.

    - Es que... no me acuerdo bien que querías que te dijera.

    - Piensa...

    - Espera - me acerque a el.

    - ¿Qué haces?

    - No te muevas - dije, lo bese, el me abrazo devolviéndome el beso, me alejé de el, mire mis manos, espere un largo tiempo, como una hora - No pasa nada.

    - ¿Qué debería pasar? - dijo el que había estado en silencio mirándome con una sonrisa en los labios.

    - Nada... Lo que te tengo que decir es que busques a una chica mitad elfo que ella es lo que necesitas, que lo que estas buscando esta en la sangre de los vampiros y que la chica elfo es la clave de de... ay no me acuerdo mas.

    - Del libro de los malditos - dijo el.

    - ¡Si! - dije alegre - ¿Cómo supiste?

    - Porque yo lo cuido desde hace siglos, pero no he podido revelar sus secretos, solo hechizos básicos para aumentar la fuerza o la defensa...

    - Ya veo... Entonces, ¿Qué hago?

    - ¿A que te refieres?

    - Quiero volver a mi tiempo, a mi mundo, a mi época.

    - No se, yo no... todavía no se hacer hechizos.

    - ¿Entonces estoy atrapada aquí?

    - Pues... así parece...

    - ¡Esto es una infamia! - grite - Tu Monsieur Lestat de Lioncourt, ¡te odio con todas mis fuerzas!

    - ¿Qué dijiste?

    - ¡Dije que te odio con todas mis fuerzas!

    La oscuridad.


    La copa de los arboles se abrían paso a mi vista, estaba recostada en el bosque, me levante, llevaba puesta el vestido que me había puesto esa mañana.

    - ¡Volví! - grité alegre.

    Camine saltando y cantando hasta la casa del Doctor de la Torre, me encontré con Pandora.

    - ¡Hola! - dije sonriendo - Quiero darme un baño, ¿Viste a Gaia?

    - ¿Jade? - dijo Pandora asustada - ¿de donde saliste?

    - ¿Cómo que de donde salí? Acabo de llegar de la ciudad, fui con Dolores a visitar a Lui, ¿recuerdas?

    - Jade, desapareciste por tres meses - dijo Pandora.

    - ¿¿¿¡¡QUEEEÉ!!??? - dije sorprendida.


    Dama Oscura

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    Yo solo quiero ver el mundo arder.


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  • Jajaja le das 10 min mas en la cueva y te rompe hasta los elixires de Sangre. Me la imaginé girando y arrasando con todo a su alrrededor. Next


    [Bitefight.Ar ♦ SGO]

  • CAPÍTULO VII


    Un pasado incierto.


    - ¿Dónde esta? - dijo Dolores entrando a la sala de la casa - ¡Jade! - dijo con la cara llena de sangre - pensé que nunca te volvería a ver.

    - Estoy bien - dije - no entiendo que paso.

    - Desapareciste delante de mi - dijo Dolores - no supe como explicar lo sucedido - tocando mi pelo y suspirando - no importa, ya estas aquí, ahora podemos seguir juntas, todo estará bien - abrazándome.

    En ese momento ingresaron a la casa Gilgam y Gaia.

    - Jade - dijo Gilgam acercándose a mi a abrazarme - me alegra mucho saber que estas bien, creí que no volvería a verte mas.

    Gaia sonreía alejada de mi.

    - Hola - dije sonriendo.

    - Señora, que bueno es verla.

    - También me alegro de verte.

    - Vamos a casa - dijo Dolores.

    - ¿A casa? - pregunte - ¿ya no estamos aquí?

    - Las cosas han cambiado tanto en este tiempo que desapareciste - dijo Dolores - tranquila, estamos mejor.

    Salimos de la casa y carruaje nos esperaba para llevarnos a la nuestra.

    - Entonces, si te dieron el préstamo - dije sonriendo a Gilgam.

    - Pasaron muchas cosas mas - dijo bajando la cabeza.

    - Ustedes me ocultan algo - dije.

    - No por que quisiéramos Jade, pero te lo explicaremos todo.

    Guardamos silencio hasta llegar a la casa, era una casa de una planta, amplia, rodeada de plantas enredaderas, hasta dos metros de alto. una entrada con una puerta de fierro adelante que daba pase a un jardín, entramos con el carruaje, del lado derecho una pequeña casa de dos ambientes que se podían observar desde afuera, por la izquierda un establo para los caballos, a parte de los dos que tiraban de nuestro carruaje, habían dos mas, la casa estaba delante de mi, las paredes de adobe le daban un tono acogedor, bajamos y me quede observando la que seria mi nueva casa, me acerque a la puerta y esta se abrió, un hombre salió a recibirme, sonriendo al verme.

    - Que bueno que ya estén de vuelta - dijo - Lestat esta ansioso por ver a Jade.

    - ¿Lestat? - dije confundida.

    - Te lo explicaremos - dijo Dolores.

    Entramos a la casa, Stergo estaba sentado en un sillón en la sala, mirándome en silencio, como si intentara inspeccionar mi alma.

    - ¿Qué hace el aquí? - pregunte.

    - Te lo explicaremos - dijo Dolores - vamos a tu habitación.

    Me llevaron a un cuarto donde solo había una cama.

    - No hay sarcófago.

    - Jade, hace mucho que no duermes en un ataúd.

    - Tienes razón - murmure - no sé por qué lo dije.

    - Descansa - dijo Dolores - hablaremos mas tarde.

    - ¿Mas tarde? - dije confundida - no.

    Dolores salió de la habitación dejándome sola, intente salir pero cerro la puerta por fuera.

    - ¡Dolores! - grité.

    - Lo siento - respondió - te lo explicaremos todo.

    - ¡Dolores! - repetí - sabes que no me gusta estar encerrada - continué - por favor.

    - Quedate ahí - dijo - y no intentes romper la puerta, es de hierro, la madera solo es por fuera.

    Arañe la puerta y el interior de metal se dejo ver.

    Me senté en la cama cruzando los brazos, enojada.

    - ¡Te odio! - grite - ¡Algún día tendrás que dejarme salir de aquí!

    Me eche en la cama, mire al techo, empecé a hablar sola, a reírme sola, a murmurar, empecé a tener sed... ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿un día? ¿una semana? ¿un mes? estando ahí encerrada no lo sabia, no me alimentaban, el tiempo ahí adentro era lento y confuso, los escuchaba afuera, pasar delante de mi puerta, murmurando, cuestionando mi existencia, mi presencia en este mundo, el hecho de haberme desvanecido delante de Dolores y luego aparecer tres meses después, dudaban que yo sea quien digo ser ¿Cómo podía yo no ser yo? El cuerpo dejo de responderme, me sentía pesada, lenta, muy lenta...

    Le puerta de la habitación se abrió.

    Desperté de repente del sopor en el que me encontraba, reaccionando de golpe, me levante de la cama, el cuerpo volvió a responder de repente, era Lestat.

    - ¡Ah! - dije decepcionada - eres tu.

    - ¿Esperas a alguien mas?

    - No - dije suspirando - si a mi esposo, ¿Cómo es posible que en todo este tiempo no me haya buscado?

    -¿Todo este tiempo?

    - ¡Si! - dije molesta - ¿Cuánto tiempo estoy aquí? Un mes, quizá mas.

    - Un día - dijo Lestat - treinta horas, para ser preciso.

    - ¿Que? - Dije asombrada - no puede ser, se sintió mas largo.

    - Era lo que quería que te des cuenta - dijo - tengo que explicártelo, pero será muy complicado.

    - No creo que sea tan complicado después de todo lo que pase... por tu culpa.

    - Ven - dijo ofreciendo su mano - sentémonos.

    Lo observe confundida, mientras el caminaba hacia mi cama.

    - ¿Qué haces?

    - Sentándome.

    - ¿En mi cama?

    - Para poder conversar.

    - Soy una mujer honesta - dije enojada - no me siento con hombres en mi cama.

    Lestat se lo pensó por un momento.

    - Siéntate en la cama tu, yo me quedare parado - dijo.

    Me senté en la cama y el se levanto, me metí dentro de las sabanas.

    - Puedes sentarte - dije dudando - en el borde de la cama - apuntando por donde estaban mis pies - ahí, lejos de mi - dije tapándome con las sabanas.

    Lestat sonrió y se sentó al borde de la cama.

    - ¿Cómo te sientes?

    - Es extraño, no suelo tener hombres en mi habitación.

    - Sigues teniendo el mismo modo de pensar, eso es bueno.

    - ¿Pór que me encerraron?

    - Yo lo pedí.

    - ¿Por que?

    - Mira - suspirando - Stergo, Calanzas y yo, no estábamos seguros de quien iba a regresar y tuvimos que tomar precauciones.

    - ¿A que te refieres con que no sabían quien iba a regresar?

    En ese momento se abrió la puerta de la habitación y entraron Stergo ingreso acompañado del sujeto que nos recibió cuando llegue.

    - No nos hemos presentado - dijo haciendo una reverencia - soy Lord Calazans de Braganza.

    - Un placer.

    - Así que... ya volvió - dijo Stergo - ¿ya le dijiste?

    - Estaba por hacerlo - respondió Lestat.

    - Pues apurate - dijo Stergo.

    - De no haber interrumpido, podría hacerlo.

    - Tiene que saber lo que le va a pasar de ahora en adelante - continuo - mientras mas tardes, se va a complicar mas.

    - ¡Podrian callarse! - grite - tu - apuntando a Lestat - dime de que estan hablando.

    - Esta bien, todo lo que tu vas a vivir de ahora en adelante, es nuestro pasado, nosotros ya lo vivimos y queremos cambiarlo.

    - ¿Espera que? - dije frunciendo las cejas - ya no entendí nada, ¿de donde vienen ustedes?

    - De donde - dijo Lestat.

    - Y de cuando - completo Calazans.

    - Mira, Jade - dijo Lestat - nosotros, no somos de este mundo, como pudiste darte cuenta, nos pasamos décadas, sino siglos investigando...

    - ¿Qué investigaban?

    - Viaje en el tiempo - respondió Lestat.

    - Mezcla de razas - dijo Stergo.

    - Realidades paralelas - dijo Calazans.

    - ¿Y lo lograron? - dije sonriendo.

    - Cuando apareciste esa noche en mi guarida - dijo Lestat - cambiaste mi existencia, supe que podía al menos enviar mi conciencia al pasado.

    - Yo me pase mas tiempo investigando nunca llegamos a conocernos, a la otra Dama Oscura, pero conocí a Lestat, el me hablo tanto de ti que... tenia curiosidad, quería conocerte entonces se lo propuse, si lográbamos hacer que te conviertas en una hibrido, justo antes de tu muerte... quizá lograrías sobrevivir.

    - ¿Y tu? - apunte a Calazans.

    - Yo era compañero de Sylvanas, tu apareciste en nuestro clan un día, la conquistaste y luego así como apareciste, desapareciste, cuando Lestat se entero de lo que era Sylvanas, quiso atraparla, estaban buscándola con Stergo, Sylvanas para escapar de ellos te busco en el pasado para alertarte que no los ayudes y ellos me obligaron a rastrear a Sylvanas, pero no hice el ritual correcto, en realidad no esperábamos llegar a esta realidad, yo esperaba llegar al pasado pero en una época donde Sylvanas no existiera aun, pero en vez de eso, llegamos aquí.

    - Entonces ustedes dos son amigos - dije apuntando a Stergo y Lestat - y tu - dije apuntando a Calazans - eres prisionero de ellos.

    Se miraron.

    - Algo así - respondió Calazans.

    - ¿Cómo que algo así?

    - De alguna manera, viajamos al pasado, al tiempo en que empezaron tus viajes a nuestro mundo - dijo Stergo - No entendemos como empezaste a viajar ni porque lo haces, pero viajaste al menos cuatro veces, tus viajes ayudaron en la investigación de Lestat y creemos que por eso moriste.

    - No entiendo.

    - Tu, tu conciencia - dijo Lestat - viaja al mundo de nuestra Dama Oscura, me ayudaste con mi experimento para viajar en el tiempo y cuando mis enemigos lo descubrieron... te mataron.

    - Entonces... la muerte de tu dama oscura, es mi culpa.

    - Algo así - dijo Stergo - lo vas entendiendo.

    - ¿Y por que están aquí?

    - Queremos saber, como es que viajaste por primera vez.

    - No lo se - respondí.

    - ¿No recuerdas?

    - Estaba con Dolores y... desaparecí.

    - ¿Pero que hacías con Dolores? - pregunto Stergo.

    - No me acuerdo.

    - ¡Piensa! - dijo enojado - esto es importante para nosotros, queremos volver a nuestro mundo.

    - Yo no tengo la culpa de lo que hicieron ustedes - dije enojada - yo estaba tranquila en mi vida hasta que ustedes dos aparecieron, y... ¡lo arruinaron todo! - grité.

    - Creo que no lograremos nada de ella - dijo Calazans.

    - Entonces no podremos regresar - dijo Stergo.

    - Encontraremos la forma - respondió Lestat.

    Stergo salió de la habitación enojado, Calazans se quedo en silencio y Lestat se levanto de la cama.

    - Bueno, tenemos que irnos - dijo mirando a Calazans.

    - Vámonos - dijo bajando la mirada.

    Salieron de la habitación.

    - Oye - le dije a Lestat - no tengo que quedarme aquí, ¿verdad?

    - Si tienes - respondió - tengo conocimiento de al menos tres viajes mas tuyos y si sigues apareciendo allá, causaras tu propia muerte.

    - Pero yo no soy ella.

    - Pero ella es MI - se quedo callado momento - no quiero que ella muera, así que debo impedir que viajes de nuevo y si tengo que encerrarte para lograrlo, lo haré.

    - Lamento que las cosas hayan terminado así para ti - respondí - pero sea lo que sea que haya pasado, no es mi culpa.

    Lestat y Calazans salieron de mi habitación, me eche en la cama enojada.

    Cerré los ojos, me sentía extrañamente cansada. Una luz iluminó mi habitación, oscuridad.


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  • CAPÍTULO VIII


    ¿En que momento me volví espectadora y me vi atrapada en la conciencia de esta niña que vive otra realidad y otra existencia?

    Mientras el tiempo pasaba y observaba a esta Dama Oscura de este otro mundo, me di cuenta del gran afecto que sentía por Monsieur Lestad, sentimientos que el correspondía en silencio, ella continuó su idilio amoroso con Oshadeo, paralelamente tenía una aventura con Tomitus, mientras Monsieur Lestad la observaba, asumo que esta decisión de ella fue lo que le impulsó a dejar el clan, aun a la distancia la seguía cuidando... imperum corporis et animi, imperum corporis et animi, imperum corporis et animi.


    Salí del castillo evitando encontrarme con los vampiros que existían ahí, camine por el bosque tratando de recordar donde estaba la guarida de Monsieur Lestad, camine sin rumbo por algunas horas, me encontré con Tomitus.

    - Hola - dije aliviada al verlo, pensando que podría ser alguien que quisiera lastimarme.

    Tomitus se acerco y me beso, su penetrante olor perruno ingreso por mi nariz y me dio nauseas, empezó a lamer mi cuello levantándome del suelo.

    - Espera - dije tratando de soltarme.

    - La luna llena esta cerca - dijo ignorándome.

    Con su increíble fuerza me levanto y me llevo a una cueva, me desnudó y entró en mi...

    Le clavé las uñas en su gran espalda mientras miraba al cielo y lagrimas de sangre rodaban por mis ojos...

    El se percató y me miró extrañado...

    - Pensé que te gustaba así - dijo besándome.

    - No es eso - dije con la voz ahogada.

    - ¿Entonces?

    - Es que... me da pena decirlo...

    - Dime - dijo apartándose de mi...

    - Es que - dije tapándome la boca con la mano - es muy grande... y grueso... y me lastimas...

    Tomitus se carcajeó al escucharme...

    - Lo hicimos varias veces - dijo dijo limpiándose la cara sin parar de reír - ¿me haz comparado con alguien mas?

    - Yo - me quedé pensando...

    - No... es que...

    - Que extraño que lo digas - dijo empezando a vestirse - nunca te haz quejado de mi...

    - No me estoy quejando...

    - Vístete - dijo dándose la vuelta - tienes que irte... a donde sea que estuvieras yendo...

    - Busco a Lestat... Monsieur Lestad.

    - Esa sanguijuela - murmuró...

    - ¿Sabes donde esta?

    - Claro que se donde esta, todos sabemos donde esta... ¿Cómo es posible que tu no sepas donde esta?

    - Lo olvide - dije sonriendo.

    - ¿Te acuestas con el?

    - ¿Que? ¡NO!

    - ¿Con quien me estas comparando?

    - ¡Con nadie!

    - ¿Y como puedes decirme que lo traigo grande?

    - Es que... yo... - pensando.

    - ¡Responde!

    - ¡No lo sé! ¡Me lastimas!

    - Como puedo lastimarte si llevamos un tiempo haciendo esto...

    - Pues quizá no lo note hasta ahora.

    - Dama Oscura, eres un vampiro, ¿Cómo puedo lastimarte?

    - No lo sé - grité.

    - ¿Estas perdiendo tu inmortalidad?

    - ¿Qué? - dije sorprendida - ¿Es eso posible?

    - No - dijo pensando - vamos por tu sanguijuela... ¡Vistete!

    - ¡No se como hacerlo!

    - ¿Cómo que no? Siempre lo haces...

    Me ayudo a vestir.

    - Estas rara hoy - dijo enojado, se transformo y me subí a su espalda, sujetándome en su pelaje mientras corría, su olor era diferente mientras estaba transformado, mezclado a su olor canino estaba un olor a manzanas y uvas... se detuvo de pronto y me baje, se transformó nuevamente - allá - dijo apuntando hacia un claro.

    Me gire.

    - Si vas en esa dirección encontraras el clan al que pertenece tu sanguijuela.

    - Muchas gracias.

    - Dama Oscura - murmuró...

    Lo miré y sonreí, el me besó de sorpresa.

    - Eres la luna llena que me fortalece cada noche y me impulsa a avanzar.



    * Avance de capitulo, luego lo termino, tengo que hacer.

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  • Vaya, parece que se ha roto el hilo, espero ser de ayuda y dar un "color" diferente.


    Nombre del personaje: Warrior72

    Raza: Soy un Garou, guerrero de Gaia (la Madre Tierra).

    Edad: En apariencia no más de 30, pero en realidad supero los 50; nunca he sido humano.

    Habilidades: Muy hábil con el hacha, ya sea para cortar árboles o otro tipo de "cosas". Al ser cazador y leñador, una cosa por ser Garou y la otra por ser mi profesión desde pequeño, soy:

    * veloz campo a través.

    * fuerte.

    * con resistencia a las inclemencias climáticas.

    * gran olfato, puede oler la maldad en las personas y si es muy fuerte el olor, en ocasiones, desencadena en locura...

    Pero no todo son cosas buenas, también tengo defectos (como todos, aunque otros los intenten ocultar) y el principal es que no me gusta estar rodeado de individuos. Se puede decir que soy un "lobo solitario" y me cuesta confiar en los demás. Además, soy obstinado.

    Situación social económica: Siempre he estado en el bosque trabajando de leñador.

    Características físicas del personaje:

    - Altura: 1,92 metros

    - Peso: 100 kilos (ni se te ocurra decir que peso más)

    - Pelo: corto y color ceniza.

    - Ojos: verdes

    - Cuerpo: musculoso por la vida que ha llevado, con varias cicatrices que no esconde y tatuajes tribales en ambos brazos.


    Breve historia de inicio:


    Desde que tengo memoria he vivido en los bosques, mi padre era leñador y yo he seguido sus pasos.


    Al nacer, mi madre murió, por estar en medio del bosque no pudo con la hemorragia. Desde entonces hemos estado deambulando de un bosque a otro, según se necesitaban leñadores.


    El estar en medio del bosque no ha supuesto una vida fácil y acomodada.


    Mi padre me inculcó valores y me enseñó a tratar con todos de forma tranquila. Hemos peleado con hombres, otros Garou y con otros seres, que según me dijo mi padre les llamaban "Vampiros". Para él todos eran iguales y en todas las razas existían buenos y malos, por ese motivo nosotros éramos imparciales y no atacábamos a menos que nos atacasen.


    Murió cuando unos Garou vinieron a decirnos que nos teníamos que decantar por un bando u otro. Mi padre dijo:

    - Nosotros no tenemos bando, sólo tenemos nuestro trabajo y ayudamos a quien nos contrata sin mirar quien sea.

    - ¡¡¡Sois traidores a vuestra raza.!!! - Grito uno de ellos.

    - ¿Nuestra raza? ¿Qué raza muchacho? Nosotros somos lo que somos desde que nacimos ¿y tú? - Le preguntó mi padre.

    - ¡¡¡Eso no importa, a mí me convirtieron y tengo los mismos derechos que vosotros!!! - Increpó el que parecía el jefe.

    - Mejor dejamos aquí la conversación, marcharos antes de que me altere demasiado y no haya vuelta atrás. - Sentenció mi padre.

    - ¡¡¡JAJAJAJA!!!, estáis en minoría, somos 6 contra 2. Si no estáis con nosotros, estáis en contra y por lo tanto, vais a morir.


    Según dijo esto se lanzó contra mi padre y su cabeza salió disparada hacia un lado, mi padre en un rápido movimiento se la había cortado con el hacha. Fue una lucha rápida, murieron todos y sin tener que transformarnos, pero mi padre resultó herido de gravedad y poco días después murió. Desde entonces camino solo y sigo sus enseñanzas.

  • Buenos dias, lamento mucho mi ausencia en estos meses, por favor cerrar el hilo.

    Ha sucedido algo muy delicado en mi vida personal que me impide continuar escribiendo con la historia.

    Gracias a todos por comentar y seguir el hilo pero la verdad no creo poder continuar, saludos cordiales.

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